Letra de Manco

No es tan bravo el león como lo pintan

Bautista Boero dormía la siesta bajo la sombra de un sicómoro frente al nuevo Faro en Puerto Said. Soñaba que navegaba rumbo a América. Lo despertó el aliento fétido y la mirada incierta de un león de Berbería. Sintió terror y desamparo.

Muchos años después, su  única hija y heredera del tambaleante negocio textil en Argentina, relataba que aquel día el león estuvo cara a cara con su padre durante un minuto. Lo sintió eterno:

-Respiraba profundo. Olía a humedad.

-Entonces ¿qué hizo el león?

– lo miró fijo, desafiante

­- ¿y después?

-se fue. Desapareció en el desierto. Solo.

 

Juan Berra